martes, 6 de abril de 2010

Vacaciones en Irlanda-Dublín. 1ª parte

Este año hemos hecho las maletas, cogido un avión ( bueno, varios ) y hemos disfrutado de la Semana Santa en Dublín. Mucho frío, muchas pintas ( muchas, muchas... ), muy buen ambiente... y comidita. En este post os voy a contar un poco de los platos que disfrutamos mientras estuvimos por aquellas tierras.

En las guías que habíamos ojeado solían comentar que no se comía demasiado bien, así que nos llevamos unos deberes hechos con varias notas de sitios donde podíamos ir además de alternativas para probar comida internacional ( ya sabéis cómo nos gustan, cada vez que salimos intentamos encontrar algún restaurante thai ).

Normalmente hacíamos desayunos bastante contundentes. Desde sandwiches enormes con todo tipo de ingredientes ( bacon, salchichas y tomates, pollo, coleslaw y bacon... ), pasando por los típicos platos de huevos ( escalfados, fritos, en tortilla ), bacon, salchichas y tostadas, bagels y el súper completo Full Irish Breakfast, una auténtica bomba compuesto por dos huevos fritos, bacon, salchichas ( por cierto, buenísimas con un toque de pimienta muy rico ), champiñones y dos tipos de morcilla, una blanca y una negra ( allí traducido como black pudding y white pudding ). Todo esto acompañado de una torre de tostadas y café americano rellenable. Evidentemente también los había más simples como las típicas tostadas con mantequilla y mermelada o dulces como los muffins.

El primer día que llegamos estábamos un poco perdidos y entramos en el Temple Bar, pub más antiguo de la zona que lleva el mismo nombre, a tomar nuestra primera pinta, y allí decidimos pedir algo para picar. Y vimos que había una tabla de quesos irlandeses que nos apetecía probar, y la verdad es que mereció la pena probarlos todos ( el Cashel Blue impresionante... ) y además una tabla de carnes asadas ( roast beff, cerdo asado tipo lacón... ) cortadas a modo de fiambre.

Intentamos probar platos más o menos típicos de la gastronomía irlandesa. Por ello, en varias ocasiones comimos en los típicos pub para además poder acompañarlos con diferentes cervezas. De este modo pudimos probar el Roast Beef, acompañado con patatas asadas, puré de patata, zanahorias, brécol, Yorkshire Pie y una salsa para mi gusto un poco dulce. El conjunto del plato era descomunal, idóneo para compartir con otra persona.

Otro de los platos que más nos sorprendieron y gustaron fue el Beef&Guinness Irish Stew ( estofado de ternera a la Guinness ). Lo tomamos en la misma fábrica, que es visita obligada en Dublín y nos encantó. Consiste en tiras de ternera acompañadas de cebolla y verduras en una salsa espesa hecha con la cerveza y con puré de patata. Otro día yo repetí, en esta ocasión en Belfast, y aquí el mismo estofado se presenta a modo de pastel, con una especie de tapa de hojaldre, lo que le da una aspecto de lo más original. Por cierto, que el la Guinness Storehouse, Toni se pidió una hamburguesa a la Guinness, buenísima la carne, aunque para mi gusto demasiado cocinada.

En otra ocasión, y aprovechando que teníamos alquilado un coche para movernos de Dublín, nos fuimos a un pub llamado Johnnie Fox, situado a unos 20 minutos de Dublín en la zona de montaña. Es un local, la verdad, de guiris, ya que creo que no había ni una sola mesa ocupada por gente propia de Dublín. El caso es que nos sentaron en una mesa en primera fila para ver a un fulano con guitarra que cantaba temas irlandeses ( Molly Malone, Whiskey in the Jar... ) y que nos dejó literalmente sin poder hablar ni una palabra durante la cena, ya que no nos escuchábamos. Pero el tema es que la comida estaba realmente buena: por la mesa pasaron dos piernas de cordero asado que estaba francamente bien cocinado, dos raciones de " solomillo", que resultó más bien ser un entrecotte, pero también de gran calidad y con la opción de servir la salsa de acompañamiento a un lado, y salmón con una salsa de cítricos que también resultó del gusto de la persona que lo pidió. Con lo cual, si os coincide de ir, pedid una mesa un poco alejada del escenario y disfrutad de la comida.

Para las cenas nos decantábamos un poco más por restaurantes internacionales. El primero, fue el Thai Orchid, donde pudimos tomar unas alas de pollo con " sweet chilly sauce ", picantonas, y una tempura de entrantes y unos Spice Noodles ( 3 raciones ) , junto a otra ración de pollo con champiñones acompañado con arroz. Nos gustó a todos. Además visitamos el típico restaurante italiano ( Carluccio´s ) donde tomamos pasta, y otro con horno de leña donde tomamos pizza. En ninguno de estos había cerveza irlandesa, en uno sólo la italiana Nastro Azzuro- Perone, y en el otro local Heineken de presión.

En otra ocasión fuimos a un restaurante indio. Fue el día de Viernes Santo, que curiosamente no estaba permitido beber alcohol en todo Dublín. Era nuestro último día en Dublín y nos daba un poco de rabia no poder tomar las últimas pintas. Entre todo esto, como no sabíamos dónde cenar nos acercamos a este restaurante hindú y entramos. Cual fue nuestra sorpresa cuando al llegar al interior vimos todas las mesas que estaban ocupadas bebiendo cervezas en botellín. El interior del local estaba bastante recogido, las cortinas echadas, con lo cual desde la calle no se veía el interior del restaurante y allí sí servían alcohol. La cena fueron los típicos platos súper aromáticos, pollo y cordero con salsa híper encebollada y todas las especias del mundo, acompañado de arroz. Para mi fue la comida que menos me gustó, salí un poco saturada.

Y otro de los restaurantes que nos mereció la pena la mojadura que nos pillamos y el frío que pasamos para llegar fue el Charming Noodle, en Parnnell St, pequeño local donde siven noodles de manera masiva en todas sus variantes, rice noodles, pan fried noodles, stew noodles... Todos probamos platos diferentes, uno vegetariano, otro con pollo y verduritas, los noodles de la casa y para mi gusto, los mejores, los Spicy Noodle, una auténtica bomba para cualquier estómago, y que Dani no pudo terminar, aunque podéis comprobar el tamaño de las raciones.

Y hubo más... os lo iremos contando poco a poco... Así que les cedo el testigo a mis compañeros, para que cada cual os cuente lo que más le ha impresionado.

PUBLICADO POR ESTHER

jueves, 25 de marzo de 2010

El Regajal Selección Especial 2005


Como os comentaba Esther en el post de Casa Pena, escogimos este vino para acompañar los platos principales. El Regajal tiene su historia para nosotros , lo habíamos probado hace años en La Dehesa y desde entonces , y a pesar de haber intentado en repetidas ocasiones volver a degustarlo, no lo conseguimos, pues a pesar de aparecer en las cartas no lo tenían.
Debo reconocer que con un punto de maldad lo sugerí cuando se acabó la primera botella para ver si se acababa la maldición (y así fue.. menuda bodega la de Casa Pena)
La verdad es que lo tomamos con gusto y esta añada de 2005 está realmente suave. El vino es de la D.O de Madrid, donde te puedes encontrar otras referencias de buena calidad como el Tagonius (comentado en Catalia) y su precio ronda los 14-15 € fuera de restaurante (donde lo encuentres...)
He leído que esta añada no es tan frutal como las anteriores pero no recuerdo bien ni cual ni cuando fue la anterior que tomamos. Sólo deciros que si os gusta probar D.O nuevas lo deberéis tener en cuenta.
Esta vez os dejo un interesantísimo post de una cata vertical de este vino de una vinoteca de Málaga . Espero que os guste.
PUBLICADO POR DANI

miércoles, 24 de marzo de 2010

Mar de Frades 2009



No voy a extenderme en comentar este original Rías Baixas del Salnés. Lo probamos hace años, nos gustó mucho , lo repetimos con el mismo resultado y hemos vuelto a caer en la tentación hace unos días.
Entre los vinos 100% albariño (sin crianzas), el Mar de Frades resulta una elección elegante (como su botella) y a mi modo de entender sobresaliente.
Seduce su botella azul así como su suavidad y acidez controlada. Este 2009 para mi gusto destaca por su equilibrio y un paso sensacional. El precio anda por 12-13 € en tienda.
En conversaciones con amigos siempre lo solemos referenciar como uno de nuestros favoritos , y la verdad es que se sigue manteniendo entre ellos. Si dudabais... os lo recomiendo. Ah .. tiene un pequeño barquito (galeón) en la etiqueta que se pone de color azul si la temperatura es la adecuada para degustarlo. Recomendaría de acompañamiento con marisco o pescado con sabor ténue.
Os dejo la nota de cata de la bodega:

El 2009 muestra un color amarillo pálido con irisaciones verde-lima. Este año los aromas tropicales se han sustituido por frutas blancas de pepita, flor de almendro y aromas de lichis en almíbar. El sabor fresco de aromas de manzana y hierba se tornan más complejos, profundos y minerales. La acidez es una fresca cremosidad, elegante y muy sabrosa. Tiene un carácter sobrio y amable pero no por ello ménos sutil, fragante y ele gante. Mantiene en el final un fondo salino y de eucalipto, tan característico nuestro.


PUBLICADO POR DANI

martes, 23 de marzo de 2010

Casa Pena, Moeche


Nos habían recomendado este restaurante hace ya bastante tiempo, pero no ha sido hasta este fin de semana cuando nos decidimos, hicimos la reserva, cogimos el coche y allá nos fuimos. Está situado justo enfrente al Ayuntamiento de Moeche. La reserva la teníamos para la zona de fumadores, con lo cual tras pasar la entrada y el comedor, nos encontramos una galería con unas seis o siete mesas muy luminosa y con vistas al ayuntamiento. Al ser cinco personas nos juntaron dos mesas, con lo que estuvimos cómodos y holgados durante la comida.

La carta no es excesivamente larga con numerosos epígrafes, sino que se simplifica en entrantes, pescados y carnes, la especialidad de la casa. Dentro de los entrantes había los más clásicos como croquetas, empanada de zamburiñas, pulpo... y otros más novedosos. Elegimos uno de cada... Para empezar una Ensalada de Salmón y Queso do Cebreiro, de la cual siento decir que no hicimos foto, llegamos demasiado tarde. Estaba compuesta por tacos de salmón marinado con una textura increiblemente mantecosa que combinaba fenomenal con el queso de textura cremosa y piñones, además de unos taquitos de tomate y canónigos. Fue un buen comienzo de comida.

A continuación nos sirvieron una ración de Cecina con Asadillo de Pimientos, regado con un buen aceite de oliva. Los pimientos estaban exquisitos, muy carnosos y la cecina en su punto de curación.

Llegaron los platos... Como había comentado antes, nos habían hablado de la calidad de la carne que se servía. De hecho es bastante más extensa la oferta de carne que de pescado y nuevamente contemplaba platos diferentes desde solomillo o presa ibérica, lacón con grelos, botillo... hasta llegar al chuletón de ternera o al buey. Como ya íbamos avisados tres de nosotros nos decantamos por el buey, Dani y Toni en forma de un chuletón de 1,6 kg ( el peso lo vimos después en la cuenta ) y yo un buen solomillo. El chuletón se sirve fileteado y con una piedra caliente en la que el comensal va pasando los filetes para dejarlo en el punto que quiere cada uno. La verdad es que fue impresionante ver esa bandeja con toda esa carne de la que no quedó absolutamente nada. Una vez pasada por la piedra ( qué mal suena esto... ) pudieron comprobar la calidad de la misma, sobre todo en cuanto sabor, y ahí es donde se nota el cuidado en tener la carne en cámara el tiempo necesario para alcanzar el punto óptimo para su consumo.

Yo elegí el solomillo, una muy buena pieza que pedí al punto y que estaba realmente deliciosa. Ambas carnes venían acompañadas con unas patatas fritas que casi casi fueron presenciales, porque hacía buena falta concentrarse sólo en la carne para poder terminar los platos.

Las otras dos personas se decidieron por un pescado para compartir, Rape a la Plancha con Langostinos. Al avisar a la camarera que lo tomarían para dos personas el plato ya se sirvió por separado, siendo cada media ración más que generosa. Nuevamente, el punto del rape era fantástico, y en la mesa no se dejaba de escuchar que era uno de los mejores que se había probado en mucho tiempo.

Tema aparte merece comentar la " carta " de vinos... Aquello parecía una enciclopedia... Al final no supimos con cuántas referencias pueden trabajar, pero realmente es una maravilla ver esa carta con muchísimas denominaciones y especificando la añada de cada referencia. Entre tantos que nos hubiera gustado probar, nos decidimos en primer lugar por un Enrique Mendoza Shyraz, muy suave y sobre todo muy frutal, que acompañaba de manera maravillosa con la ensalada, y que no desmerecía a la hora de tomar la cecina. A continuación, cambiamos y pedimos El Regajal, DO Madrid, que habíamos probado hace muchísimo tiempo en un local coruñés y que no volvimos a encontrar, ya que aunque está presente en algunas cartas a la hora de pedirlo no lo tenían.

Llegó la hora de los postres, donde nos encontramos una carta también interesante. Había leído que uno de los mejores era el Milhoja de Piña Asada con Arroz con Leche, que pidió una compañera de mesa y que me recordó a aquel Canelón de piña con arroz con leche que nos habían servido en el menú degustación de Las Garzas. Realmente el concepto era muy parecido, y resultó un postre nada cargante. Las dos personas que acabaron el tremendo chuletón pidieron algo un poco más fresco, Sorbete de Limón ( no creo que llegaran a nada más contundente ). Y yo, como de costumbre, tuve que pedir el Soufflé de Chocolate con Crema fría de Vainilla, que estaba impresionante, el chocolate potente haciendo el buen contraste que siempre hace con la vainilla.

Para terminar pedimos una ronda de cafés que vinieron acompañados por un gran detalle de la casa, tres botellitas de diferentes licores ( café, hierbas y crema de orujo ) para poder tomar algún chupito ( Toni, ratilla... )

Finalmente pedimos la cuenta, la cual ascendió a 190 €, entre 5 personas con lo cual cada uno pagó 38. Nos pareció una estupendísima relación calidad-precio ya que aunque se hubiera compartido el pescado todos pudimos probar ese fantástico chuletón.

Cuando salíamos pudimos ver que hay además del comedor grande y de esa maravillosa galería, otro comedor un poco más pequeño que también parece bastante recomendable. Y en esta ocasión también pudimos visitar la bodega del restaurante, un auténtico lujo. Desde luego, si tenéis oportunidad, no dejéis de venir a disfrutar de todo lo que ofrece este local, merece mucho la pena.

PUBLICADO POR ESTHER


Como ya comentó Esther de forma concienciuda lo que fue la comida os voy a comentar un poco por encima el tema de los vinos.

Como ya os avanzó la carta es enorme, pero lo bueno y difícil no es tanto el número de referencias, sino que es posible encontrar distintas añadas de un mismo vino además de casi todas las referencias de una bodega. Tal es el caso que en algún vino podias elegir hasta cinco añadas (todo un lujo).

Una cosa que es de mención y que ya lo indica en la carta de vinos, viene a ser mas o menos lo siguiente "no tengas miedo a probar vinos nuevos puesto que te podrías sorprender de forma grata. Si tienes duda consultanos y te ayudaremos a elegir". En nuestro caso lo teniamos bastante claro pero estoy seguro que si preguntaramos podrían asesorarnos con plenas garantías.

Despues de la comida bajamos a visitar la bodega y pudimos comprobar in-situ la cantidad de espacio que tienen reservado y el acondicionamiento de la misma. Incluso tiene el suelo cubierto con grava para poder humedecerla en caso de sequedad fuerte y así mantener el nivel de humedad de la sala.

La verdad es que necesitaría años para tomarme todo lo que allí había, aunque lo haría con sumo gusto.

PUBLICADO POR TONI.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Cata de Vinos Bodega Marqués de Griñón en la Taberna O´Secreto

Como a los miembros de Catalia nos gusta estar en todos los saraos, esta vez nos apuntamos a una cata realizada en la Taberna O´Secreto en la que obrabaron como maestros de ceremonia Xurxo de O´Secreto y el director comercial de la bodega.

Se trataba, como no, de una presentación de la propia bodega en la que se contaba la historia de la misma así como los procesos de elaboración y política de la misma. Tambien constaba de una cata de 6 vinos seleccionados de su D.O Dominio de Valdepusa, además de un vino de la zona de Madrid. A continuación os detallo la lista que componía la cata:

Aceite de oliva virgen extra Capilla del Fraile del Marques de Griñon
Marqués de Griñón El Rincon 2005
Summa Varietalis 2005
Dominio de Valdepusa Syrah 2005
Dominio de Valdepusa Petit Verdot 2005
Dominio de Valdepusa Emeritus 2003
Dominio de Valdepusa Cabernet Sauvignon 2002

La cata comenzó con el aceite, la verdad es que yo soy un total desconocedor de como catar un buen aceite, aunque si sé perfectamente distinguir un aceite bueno de uno mediocre. La verdad es que no me atrevo a entrar mucho en detalle por mi ignorancia al respecto. Tan solo diré que me quedó claro que un aceite bueno es aquel que posee mas polifenoles y por lo tanto es más beneficioso puesto que estos componentes químicos tienen características antioxidantes (que además está bastante de moda).

Este aceite en el paso por boca se caracteriza por su cremosidad y por el picor que te produce en la garganta al degustarlo ( la verdad es que al principio es un picor un poco desagradable). Esta última característica es la que nos indica que es un aceite rico en polifenoles. En nariz según el representante de la bodega desprendía aromas a tomatera, yo personalmente reconocía un claro olor a madera verde y húmeda. El caso es que cuando lo echas en una rebanada de pan resulta exquisito.

En la cata de vinos no vamos a entrar en profundidad en cada uno de los vinos porque nos extenderíamos demasiado, simplemente daremos unas pinceladas por encima. Como notas generales veremos en casi todos ellos una acidez muy destacada que le confiere una personalidad a los vinos de esta denominación, así como un fondo mineral presente en la mayoría de ellos. A todo esto le deberemos sumar una capa potente que casi opaca por completo en la mayoría de los vinos.

La cata comenzó por el Rincón, un vino de la D.O de Madrid, elaborado con Syrah y Garnacha, en el que creo que todos más o menos coincidimos en que era el más flojo de la cata aunque tambien resulta el más económico, poco cuerpo, muy mineral y un aroma a terruño que resalta sobre el resto.

Luego proseguimos con un Suma Varietalis, que reconocereis facilmente por la botella con un simbolo (+) en el centro. Este vino es realizado a partir de todas las uvas de la bodega Syrah, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot. Aunque en alguna ocasión puede incorporar alguna variación en las uvas utilizadas. Es un gran vino que incluso ha tenido altas puntuaciones en distintas guías de vinos, y que sorprende por el ensamblaje magnífico de las distintas variedades de las que está compuesto. Más afrutado que el anterior, también mantiene un cierto toque mineral pero más tenue. Un paso muy agradable y una mejor persistencia, buen equilibrio entre la madera y la fruta sin llegar ninguno de ellos a ser el protagonista abosoluto.

Para continuar nos pasamos a los onovarietales, comenzando por el Syrah 2005, un vino más explosivo con un paso más aterciopelado aunque más carnoso. Tambien tiene muy presente la madera con un sabor a fruta madura y un toque de acidez muy destacable. Es un vino con una gran astringencia, la sensación es que casi te llega a secar la boca por completo.

Por fín pasamos a uno de los vinos que mas me sorprendió (y digo sorprendió, no gustó), el monovarietal Petit Verdot. Esta variedad es quizá una de las más complejas siempre que me efrento a ella en una cata, tiene unas características muy distintas de los anteriores con una madera más marcada y una fruta negra madura. Además se caracteriza por una evolución en copa mucho más detacable a medida que lo vamos probando.

Ya llegamos a la joya de la corona, que para mí es el Emeritus. Supongo que todos direis "mira tu que listo, se va al mas caro", pues la verdad es que sí, y además sin duda alguna. De hecho durante la cata yo miraba a Dani, probabamos un vino y luego el Emeritus, luego otro y volvíamos al mismo, y nos mirábamos y los dos asentíamos con la cabeza a la par. No cabe duda que es un vino mucho más trabajado con una redondez impecable y un paso extraordinario, un tanino pulido y un toque a compota y fruta madura. Está elaborado en barrica durante 24 meses, pero que deberemos dejar reposar en botella durante tiempo si queremos que evolucione (yo personalmente lo dejaría unos 2 añitos mínimo) y se haga más si cabe. Está elaborado con Cabernet, Syrah y Petit Verdot.

Por último llegamos al Cabernet Sauvignon 2003, y aquí he de hacer un parada para realizar una breve reflexión. Si os fijais han dejado a propósito este vino para el final de la cata y no nos lo hemos tomado junto con el resto de los monovarietales cuando lo normal sería dejar el Emeritus para el final. Esto tiene una explicación, y es que tanto el monovarietal Syrah como el Petit verdot eran vinos recien sacados a la venta y todavía no tenían la madurez suficiente ni el reposo en botella tan necesario para algunos vinos, así podemos observar la diferencia entre dejarlos en botella evolucionando y tomarlos en el año que se ponen a la venta. Es por ello que al degustar este vino nos hemos quedado bastante asombrados puesto que tenía un paso mucho mas fino que sus hermanos y mas aromas a chocolate y lácticos

No debemos perder la perspectiva y olvidarnos que nos estamos enfrentando a vinos de una media de 30 euros para casi toda la gama, lo cual me lleva a pensar que es un precio bastante por encima de la media de mercado, y si nos vamos al Emeritus estamos hablando de 45 euros. Yo opino que cuando llegamos a vinos de estos precios debemos pararnos y pensarnoslo, puesto que dentro de esa gama ya entramos a pelear con vinos tipo Maleolus, 200 Monjes, Alión, Rento etc, que son grandes vinos y posiblemente en muchos casos estén por encima de algunos de los que hemos probado en esta cata. No obstante creo interesante probarlos porque la realidad es que son grandes vinos.

En O´Secreto probablemente podrás encontrate estos vinos y muchos más de la marca, como el Caliza que yo he probado con anterioridad y que a mi personalmente no me llegó a convencer porque aunque entra con potencia tiene demasiado sabor a pizarra y un tanto dulzón, aunque eso sí, el precio es mucho mas económico, ronda los 10 euros.

PUBLICADO POR TONI.

lunes, 15 de febrero de 2010

Restaurante La Tagliatella, A Coruña



Hace unas semanas que tenía pendiente este post de este restaurante italiano situado en el centro de Coruña. Reservamos para un sábado por la noche y lo cierto es que a pesar de reservar para última hora estaba aún bastante lleno y todavía seguía llegando gente.

Mientras esperábamos a una de las personas que no había llegado, nos pedimos unas cañas, al tiempo que ojeábamos la carta. Para hacer un poco de tiempo nos trajeron un Panne della Tagliatella, una cesta de focaccias de varios tipos, con aceitunas, cebolla...Además nos pusieron un platillo con aceitunas para acompañar.

De primero para compartir entre los cuatro pedimos una pizza Di Mare, estupenda masa híperfina acompañada de langostinos y gambas y que venía acompañada de un aceite con guindillas,bastante picante, que le daba una gracia al conjunto estupendo.

A la hora de pedir los platos este restaurante tiene un sistema que personalmente a mi me gusta. Por una lado puedes elegir entre diferentes tipos de pasta, cortas, alargadas o rellenas y cualquiera de éstas pueden combinarse con cualquier salsa. Con lo cual, facilita el poder elegir y/o combinar lo que quiera cada uno. Entonces, los platos que elegimos fueron: Tortellone Caprese con Gorgonzola e Noci ( tortelinis rellenos de mozarella, tomate y albahaca con salsa de nueces y gorgonzola ), Ravioli con Salume e Verdure ( ravioli rellenos de carne con salsa de crema, verduras, ibérico y piñones ), Triangole Zucchini con Salume e Verdure ( triángulos rellenos de ricota y calabacín con la misma salsa del plato anterior ) y Triangole Zucchini 4 Formaggi ( la misma pasta rellena con salsa cuatro quesos ). De todas formas podéis ver la carta completa en la página web del restaurante ( www.latagliatella.es ).

Como vino decidemos pasar del típico Lambrusco ( por qué los restaurantes italianos se empeñan en ponerlos a altos precios cuando en tienda están a 3€?? ) y nos decidimos por un Viñas del Vero rosado muy bueno.

Pasamos de los postres y pedimos unos cafés y una ronda de chupitos. La cuenta final asendió a 92 €, 23 por persona, no precisamente barato para ser un restaurante italiano, si bien, he de decir que me gusta el concepto del restaurante, los platos son enormes y tienen buena calidad.

PUBLICADO POR ESTHER

miércoles, 10 de febrero de 2010

Restaurante As Garzas, Puerto Barizo, A Coruña

Bienvenidos a la celebración del segundo aniversario de Catalia. Este año nos hemos decidido por este restaurante situado frente al mar, muy cerca del puerto de Barizo, con vistas excepcionales y con Estrella Michelín recién estrenada.

Habíamos llamado entre semana para informarnos del menú degustación y como ya lo teníamos claro reservamos para seis personas. Este año quisieron sumarse a esta celebración tres buenos amigos y seguidores del blog, si bien uno de ellos tuvo que anular a última hora, por lo que la mesa nos la prepararon para cinco. Estaba situada en uno de los mejores rincones de toda la sala y como ya dije antes con unas vistas inmejorables.

Nos trajeron la carta de vinos, y como ya conocíamos de qué iba a estar compuesto el menú nos decantamos por un blanco, Attis sobre Lías, DO Rías Baixas. Y empezó la fiesta...

En primer lugar nos sirvieron Caldo de Pescado y Marisco, presentado en plato hondo con una cucharilla en la que había un par de berberechazos, rape y zaburiñas. Y sobre ella nos sirvieron la madre de todos los caldos, casi una crema de la textura que tenía.
El siguiente plato fue un Micuit de Pato de la casa, acompañado con unas rebanaditas de pan de nueces y pasas y con una reducción de Pedro Ximénez tan sutil que hubo quien pensó que se trataba simplemente de miel.

A continuación llegó el turno de la Vieira a la Plancha sobre Tosta de Pan de Brona e Ibéricos. Como podéis ver en la foto, de base estaba el pan crujiente de maíz, con cebolla y jamón ibérico y coronado todo esto, la vieira con su perfecto toque de plancha y su peineta de jamón. A todos nos recordó a aquella tapa del Concurso Picadillo del pasado año del Restauante Millenium con sus diferencias ( la otra llevaba la base de cecina ).

A estas alturas ya habíamos terminado la primera botella de vino, pero viendo que el siguiente plato era un Huevo con Trufa Negra, nos decidimos a continuar con el mismo, que por el momento llevaba bien los platos. Y nos trajeron el plato... un huevo escalfado a temperatura ambiente sobre una base de patatas fritas y la trufa negra dándole un aroma y sabor fantástico. Además, el juego del contraste de temperatura nos sorprendió a todos.
Pues bien, llevábamos ya cuatro platos y podéis creerme si os digo que empezaba a hacerse complicado seguir el menú porque todos los platos eran bastante completos. Y empezaron los pescados. El primero que nos sirvieron fue Mero a la Plancha con Arroz Vegetal ( no sé si era exactamente el nombre del arroz... ), una buena ración de lomo de Mero, con un punto fantástico y jugoso y el arroz al dente con verduritas ( brécol, calabacín, coliflor, trigueros... ) que nos hizo entender por qué en la web del restaurante ponían que una de las especialidades de la casa era precisamente el arroz.

Y ya para finalizar, un Rape con Cachelo en Caldeirada. Si para mi el Mero estaba fantástico del Rape qué puedo decir... Jugoso, con el punto exacto de ajada y con el cachelo que fue imposible de acabar... y es que es uno de mis pescados favoritos....

Estos últimos platos los acompañamos con un vino diferente al anterior, y es que cuando vimos en la carta el Cunqueiro III Millenium no pudimos resistirnos, y quisimos que Juan y Cris lo probaran.

Y comenzaron los postres!! El primero que nos sirvieron nos conquistó definitivamente. Un Canelón de Piña relleno de arroz con leche y Helado de canela... de muerte, perfecto para ese momento en que la mayoría no podíamos más. Era muy fresco con la mezcla de piña y arroz con leche y el helado de canela ( y lo digo yo que no soy nada amiga de los helados después de comer ).

Y ya por último, el postre definitivo... Un Bizcocho de Pan con frutos rojos, Helado de Mango y Teja de Mantequilla. Quizá a mi fue el plato que menos me convenció de todo el menú, aunque he de decir que esta opinión no fue compartida por otros comensales. De todas formas el hecho de que en ese momento no pudiera tomar absolutamente nada más también influyera en esta opinión. El helado estaba buenísimo, pero el bizcocho, tipo pudin preferí no terminarlo.Llegó el momento de los cafés, una ronda compuesta por tres cafés de pota, un cortado y un sólo de máquina, que además llegaron acompañados por los Petit Fours, unas trufas y unas tejas de almendra, éstas últimas que yo no pude ni probar. La verdad es que había sido un menú de lo más consistente y que nos requería una ronda de buenos digestivos para poder seguir afrontando el día. Y de las múltiples referencias de ginebras nos decantamos por dos Tanqueray 10, una G´Vine, yo por London Gin y Juan por una americana cuyo nombre no recuerdo. Nos los sirvieron en copas de balón forradas literalmente por finísimas rodajas de manzana verde que le daba un toque fresco sin caer en el cansino sabor del pepino.
A partir de aquí, estuvimos conociendo un poco el funcionamiento el restaurante de la mano de uno de sus dueño, Caco ( Fernando ), quien amablemente se ofreció para enseñarnos su bodega y estuvo conversando con nosotros un buen rato. Nos explicó que el menú degustación lo diseñan en base a los productos estrella de la zona, los pescados, y que por este motivo no incluían platos de carne más que en contadas ocasiones. Además nos puso un poco los dientes largos hablándonos de sus visitas a otros restaurantes como el Bulli, La Broche... así como a eventos del tipo de Madrid Fusión... Es decir que estuvimos encantados y el tiempo se nos pasó volando, tanto que cuando nos dimos cuenta eran casi las 8 de la tarde cuando finalmente nos levantamos para irnos.

El precio total de la comida fue 344 €, es decir menos de 70€ por persona, lo cual nos pareció un precio de lo más ajustado para el menú, vinos, cafés y copas. Con todo esto no puedo decir más que salimos encantados y que nos gustaría volver en otra ocasión para probar otros platos de la carta. En definitiva, un gran día...

PUBLICADO POR ESTHER