
Finalmente esta semana acudimos a este local después del intento frustrado de hace un tiempo. Cuando llegamos, entramos por la zona de cañas y tapas, es decir la que tiene entrada por La Marina, y mientras esperábamos a la persona que faltaba preguntamos al camarero si había mesa libre para cinco personas en la zona de restaurante-tienda. Nos contestó que no había problema y nos quedamos en la barra esperando. Sinceramente sigo sin entender cómo es el sistema de este local para la asignación de mesas. No hacen reservas ( supuestamente... ), llegas, avisas a alguien y en teoría te guardan una mesa, no?? Pues no... Unos veinte minutos después de llegar y haber preguntado, y ya estando las cinco personas preguntamos por la mesa y nos dicen que en ese momento sólo queda espacio en una gran mesa compartida. Por no volver a irnos( como el día que acabamos en
El Charrúa ), pasamos a ocupar la susodicha mesa y cuando entramos en la zona de restaurante vemos que hay una mesa preparada para cuatro personas y sin ocupar. Preguntamos por ella y nos dice un camarero diferente al que habíamos preguntado antes que es de gente que está en la barra ( como estábamos nosotros... ) La mala suerte del muchacho es que la mesa la ocuparon un grupo de gente que entró en el local por la puerta trasera ( la que tiene a la calle Riego de Agua ) y que pasó por delante de nuestras narices. Que me lo expliquen...
Bueno, ya acomodados y viendo la carta nos decidimos por unas tostas de Chicharrones con queso de Tetilla fundido ( dos unidades ), buena combinación aunque nos sorprendió el contraste de queso fundido y templado y los chicharrones que había abajo que estaban fríos. También nos sirvieron otras dos tostas de Solomillo sobre crema de cebolla y rulo de cabra, para mi gusto muy bueno, aunque hubo quien encontró su porción de solomillo en exceso crudo. Y para rematar una tosta de Setas con Jamón, que a mis acompañantes les gustó.
También para compartir pedimos dos raciones de Croca, buena de calidad y cantidad y dos raciones de Lomos de sardina sobre brona y tomate confitado, en mi opinión lo más original y sabroso de toda la cena-picoteo. Para acompañar la última copa de vino pedimos además media tabla de quesos gallegos, bien completa en cuanto a variedad y acompañada de un cuenquito de miel.
Los vinos elegidos fueron Erre Punto, Rioja de maceración carbónica y Finca de Ganuza otro Rioja que merece mucho la pena hacerse con una botellita y tomarlo más tranquilamente en casa. La carta está compuesta principalmente por vinos gallegos, abarcando todas las denominaciones.

A la hora de pedir la cuenta y al revisarla, nos encontramos con varias referencias que no habíamos consumido. Mientras la repasábamos, el camarero se dio cuenta que no estaba bien, y cuando la revisó él se quedo sorpredido porque había platos incluídos en la cuenta que si siquiera tenían en carta. Después de corregirla comprobamos que estábamos invitados al café y los chupitos. Hay que decir que el camarero fue en todo momento de lo más correcto y educado. Y la cuenta tiene una buena relación calidad-precio.
La sensación final para mí, fue un poco agridulce, quizá por las expectativas con las que llegué, quizá hay platos en la carta más originales de los que pedimos o quizá entré con mal pie, pero no me convenció. Sé que hay mucha gente que le encanta este establecimiento, así que, por favor, contadnos vuestras visitas.
PUBLICADO POR ESTHER
La verdad es que fue una noche llena de anécdotas como os cuenta Esther. A mi modo de entender la gran mesa que tienen en la zona restaurante es un desperdicio absoluto, puesto que si un grupo es numeroso siempre será más fácil juntar 2 o 3 mesas de tamaño standard que invitar a compartir la mesa del Rey Arturo. Al estar en el extremo más próximo a la puerta y con el fresco que hacía, los platos se enfriaban muy pronto y perdían la gracia.
Otro tema es la carta de vinos, imagino que diseñada así aposta. Todo variedades de vinos gallegos excepto 2 riberas (un roble y un Pesquera) y 4 riojas (los dos que tomamos, el Dinastía Vivanco y otro). Si no eres muy fan del Mencía y te apetece tomar tinto, la verdad es que la oferta es irrisoria.
Incido en el punto de que no reserven mesa (salvo enchufe o similar). Realmente , yo cuando salgo a cenar me gusta planificar las cosas y no ir a la buena de Dios sin saber a que hora vas a cenar ni donde. De todas formas imagino que será su estrategia , y es su negocio. Pero cuando nos preguntemos Esther , Toni y yo : ¿donde quedamos para picar algo hoy? Seguramente no estará en nuestra mente porque se trata de pasar un rato agradable y no jugar a la ruleta rusa de las mesas. Imagino que la demanda que tienen , al estar tan bien situado el local, hará obviar este comentario.
Por lo demás buena atención y buen precio, pero a mi modo de entender el local aparenta más de lo que es.
PUBLICADO POR DANI