viernes, 31 de octubre de 2008

Miguel Torres Santa Digna Cabernet Sauvignon


De casualidad encontré este vino curioseando en la tienda del gourmet del Corte Inglés y dado que no iba a ser mucho el dispendio (7,70 €), me lo llevé para probarlo y poner a prueba de nuevo a la bodega más comentada en Catalia. En internet lo puedes encontrar por un euro menos.
De color intenso y capa alta, en nariz refleja el típico aroma de la Cabernet Sauvignon que poco a poco se va tornando más dulce, con notas de frutas del bosque . De buen paso, sedoso , alegre y dulzón representa una buena alternativa para acompañar una paella, fideua o un plato de pasta. Nos recordó al Casillero del Diablo, tambien comentado aquí
Si no recuerdo mál es un semicrianza donde la madera casi no aparece, predominando las notas frutales. Se deja beber muy bien pues a pesar de tener su cuerpo resulta bastante ligero.
Una alternativa más por el precio de un rioja clásico (Azpilicueta, Alcorta...) , lo repetiré con una buena paella. Probadlo, si no os gusta no os dará pena porque no habréis hecho un gasto excesivo, aunque yo creo que será todo lo contrario.
Os dejo la nota de cata de la bodega
Vino de pigmento oscuro, con aroma intenso y pleno, muy frutal. Al paladar exhibe majestuosa estructura, con aterciopelada materia carnal y elegante cuerpo. Sus finos taninos suaves, perfilados por el roble limpio, garantizan una feliz y prolongada evolución en botella
PUBLICADO POR DANI

jueves, 30 de octubre de 2008

Rento Reserva 2002

Por fin llegó el momento de abir esta botella que compramos en la Bodega Matarromera, en nuestro periplo por la Ribera del Duero. Siempre nos lamentamos de que nunca abrimos las botellas de mayor calidad que tenemos , de que un día se nos van a estropear, y no vamos a disfrutarlas ,otro día os contaré mi incidente con una botella de Organistrum. Así que pusimos fecha, hora y un jamoncito excelente para darnos más que un homenaje.

Rento es de Bodegas Renacimiento, del grupo Matarromera, que realizan su primera elaboración en el año 2000 y que se dedican a sacar vinos de calidad con técnicas artesanas y manuales. De todo este esmero sale Rento , que ha pasado 16 meses en barrica nueva de roble francés y 6 meses en botella.

La cata de este vino es una maravilla, tras su altísima capa comienzan a aparecer multitud de aromas que se encuentran sutilmente escondidos : frutas del estilo de la fresa , frambuesa, mora o arándanos (no nos pusimos de acuerdo), lácticos (yoghourt), pasando por vainilla, algo de cacao, unas pinceladas de esmalte y leve madera nueva que se encuentra perfectamente pero no domina .Una vez más abierto se aprecia mejor un suave aroma a caramelo solano de fresa.

La primera copa es explosiva en boca, de gran amplitud, buen retronasal, algo astringente y un buen tanino que entendimos que mejoraría con unos años en la bodega de casa. Destacamos la buena estructura del vino, lo bien ensamblado que estaba y su armonía , donde encontrabas multitud de matices pero ninguno predominaba. Como en nariz, el vino se suaviza en sucesivas copas y adquiere un carácter más dulce, propios de otros vinos de este grupo de bodegas.

Hay que decir que es un vino que se sale del presupuesto que más o menos manejamos en este blog (30€ en bodega, algo más en internet) , pero que por su complejidad y finura ha merecido la pena probar (aparte de que no lo encuentras en cualquier lado).

Os dejo la nota de cata de una tienda de vinos (esta vez no mejora la de Catalia)

Vino de enorme capa de color mora intenso, limpio y brillante. En nariz es amplio e intenso en aromas dominando la fruta sobre una equilibrada y medida influencia de la madera. En boca es amplio y carnoso, potente cuerpo y con un final armonioso y elegante.

PUBLICADO POR DANI

lunes, 27 de octubre de 2008

Villacezán Doce Meses 2005

De visita por León quien se negaría a probar un vinito de la tierra... más aún cuando se trata de un vino como el Villacezán que es de los que gustan y no defraudan.

Elaborado con las variedades Prieto Picudo, Tempranillo y Mencía, con un envejecimiento de 12 meses en barrica tal y como su propio nombre indica.

De un color picota oscuro casi opaco con bastante lágrima, aromas tostados con toques de frutas negras, vainilla y un toque de regaliz muy sutil. En boca resulta muy goloso, redondo, con una amplitud mas que aceptable y un paso fenomenal. Es un vino de los que te invitan a tomarte una segunda copa sin duda.

Para los que como yo cada vez gustan mas de acercarse a este tipo de denominaciones le recomiendo sin duda este vino, el cual cada vez es mas común encontrárselo en hostelería (por lo menos en su variedad de 6 meses). La verdad es que no me he atrevido a probar la variedad de blanco, elaborado como no con uva verdejo (que no es santo de mi devoción), aunque si reconozco que fue una pena dejar escapar ese rosado hecho con prieto picudo. En fin una excusa como otra cualquiera para volver por esas tierras...

Precio orientativo 9 euros.

Nota de cata de la bodega:
Fase visual: Color rojo intenso y capa alta.
Fase olfativa: Aroma intenso con madera muy integrada, recordando aún aromas primarios a fruta combinados con olores a tostados, café y vainilla.
Fase gustativa: Vino redondo, con volumen, suave y armónico.

PUBLICADO POR TONI.



De tapas por León

Este fin de semana fue un poco distinto al resto, ya que planificamos una escapadita a León. Todos teníamos ganas del viaje, unos por conocer ese famoso Barrio Húmedo, todos por salir un finde de Coruña y personalmente por volver a esta ciudad en la que he veraneado tantos años.

Comenzamos la noche del viernes ya que estratégicamente salimos a una hora correcta desde Coruña ya para empezar una toma de contacto con el Húmedo. El primer sitio al que entramos fue El Altar, donde probamos una botella de Estay, 100% Prieto Picudo, y según rezan las servilletas de este bar " Las mejores patatas del Húmedo " ( cortesía de la casa ). A continuación y viendo que se nos hacía un poco tarde entramos en El Tizón para degustar una botella de Don Suero ( viejo conocido de Catalia ) y unos pichitos de salchichón. Como los estómagos empezaban a protestar ya más en serio pedimos también una tabla variada con una impresionante cecina, queso curado de oveja, chorizo y lomo. Esto fue ponernos un caramelito en la boca, y no nos quedó más remedio que repetir la cecina con el queso, una verdadera delicia. No nos gustó el ambiente de los empleados que debían querer recoger pronto para cerrar y que por dos veces nos retiraron copas de vino que teníamos apoyadas aunque con vino y con la botella al lado. Cuando salimos nos decidimos ir a unos de los más conocidos de todo el Húmedo, El Besugo, aunque nada más entrar un camarero nos plantó a la cara que no había nada para comer. Otra vez buscando un lugar hasta que nos fijamos en La Bicha. Es un bar alargado sin mesas donde una sola persona lo lleva todo. Unas cañas y una ración de morcilla leonesa, un chorizo a la plancha y nuevamente una ración de queso ( ésta abundante ) cerraron nuestro estómagos hasta el día siguiente. Volvieron a caer unas cañas en este local, porque el picante nos hizo entrar en calor.

Al día siguiente dedicamos la mañana a visitar un mercado al aire libre y comprar algunas cosillas. También nos acercamos a un distribuidor de vino para traernos unas botellas de D.O. Vinos de León que próximamente podréis ver en Catalia en nuevos post. Y entre unas cosas y otras nos encontramos ya en la hora de la caña matutina, con lo que nos dirigimos a La Mejillonera, bar de toda la vida en León que precisamente estaba celebrando su 40 aniversario. Un par de cañas y unos buenísimos pinchos de tortilla y chorizo con un rebozado y frito y presentado en brocheta. La pena es que no llegamos a tomar las míticas bravas que yo recuerdo de cuando era una niña y ya entonces me encantaban.

Para comer teníamos reserva en la ya conocida Cueva del Túnel en Valdevimbre, con lo que nos cogimos el coche y llegamos a tiempo para repetir en la vinoteca La Sacristía. Y aquí tengo que dar la razón a todos aquellos que no compartísteis mi comentario anterior y me recomendábais volver. Pues es cierto, al ir un sábado estaba mucho más tranquila, pude asomarme a ver la fantástica bodega que tienen en la parte de atrás y me encantó. Tomamos un vino de la zona y la dueña nos sirvió un variado de pinchitos con salchichón, chorizo, jamón y queso, unas croquetas y una tapita de huevos cocidos. De la comida en la Cueva no puedo decir nada más de lo que ha dicho en otras ocasiones, ahora es el turno que lo comente alguien de los que no habían estado nunca allí.

Ya de vuelta a León y después de dar una vueltecilla nos encaminamos a otro local de los de toda la vida, Casa Blas, dispuestos a probar sus famosísimas patatas bravas. Para los que no las hayais probado deciros que no tienen salsa, a simple vista son unas patatas fritas normales, pero que cuando las pruebas........... buf........... en fin que espero que os guste el picante ( a mi me encanta pero me costó ). De vuelta a la zona del Húmedo nos encontramos una vinoteca que en seguida nos gustó y entramos. Se llama La Cava de Santa Clara y os dejo la página web http://www.lacavadesantaclara.com/. Nos llamó la atención que tiene tienda de vinos donde compramos una botella por un precio razonable y nos la pudimos tomar allí pagando el servicio de descorche. Para acompañar nos pusieron unas tostas de queso de cabra con piña ( muy buena combinación ), pimiento con guindilla verde y otra de champis. Nos gustó mucho este lugar.

Y ya entrando en el Húmedo la primera parada fue en El Flechazo, donde con unas cañas nos pusieron otra vez unas bravas pero más comestibles. A continuación buscamos un local llamado Latitud 42º donde decidimos probar un rosado también Prieto Picudo del que no recuerdo el nombre ;-) pero si las tapitas, a elegir entre 4 tostas diferentes. Pedimos de queso crema con setas, lomo embuchado con pimentos y jamón con tomate seco. Al salir nos dirigimos al Latino, donde habáimos intentado ir el día anterior pero estaban casi cerrando. Con unas cañitas nos pusieron unas patatas alioli y unos calamares en tinta. Cuando nos acercamos a la barra a pedir otro par de tapas y dispuestos a pagarlas, claro, nos las pusieron sin cobrarnos nada, así que repetimos. Aprovechando que volvíamos a estar al lado del Besugo lo intentamos otra vez. Cuando nos dirigíamos a una mesa el mismo camarero del día anterior ( que tenía mechas... ) nos dijo que ahí no servían que nos teníamos que quedar fuera en la zona de la barra y de pie, y de verdad que no eran más de las 10:30.... No lo entendimos, como tampoco entendimos la " tortilla " que nos pusieron de tapa, de color entre verde y negro y sabor no muy agradable ( y os habla alguien que se come cualquier cosa llamada tortilla) y un plato con morcilla que para ser justos estaba buena. Continuamos en La parrillada del Húmedo donde con una botellita de Villacezán tomamos un variado de torreznos ( qué buenos... ), costilla, criollo, chorizo frito y algo más, y si otra vez de pincho de la casa, increible... Para acompañar a mayores nos pedimos una cecinita buenísima de nuevo y quesito ( somos un poco de ideas fijas... ). Nos movimos un poco y fuimos a dar a una pizzería llamada La Competencia donde nos tomamos una copita de Caney y de pinchito una porcioncita de pizza que a mi me supo a gloria. Y por último hicimos una parada en un lugar que era tipo restaurante pero que la parte de fuera era como una vinoteca donde nos tomamos otra botellita y una empanada de jamón y queso. El problema es que ninguno de nosotros se quedó con el nombre, así que gente de León a ver si nos echais una mano!!

Como veis no lo hicimos mal, seguro que aunque tocamos bastantes sitios nos habrán quedado muchos más que merezcan la pena ser visitados. Leoneses, dadnos vuestra opinión y alguna guía para futuras visitas. Y a los que querais escaparos un fin de semana, totalmente recomendable esta ciudad, merece la pena!!

PUBLICADO POR ESTHER

viernes, 24 de octubre de 2008

Miguel Torres Celeste Crianza 2004


Mientras que los otros dos componentes de Catalia están de viaje rumbo al corazón de la uva Prieto Picudo, yo me dedico a hacer los deberes y comentar este vino que tomamos en Casa Chicho.
Las Bodegas Torres , bien comentadas aquí, presentan una gran variedad de vinos de muy diversas D.O, desde los conocidísimos Coronas y Gran Sangre de Toro, hasta el Tormenta y el rosado Santa Digna chilenos, el tambien rosado De Casta o este Celeste que nos sorprendió por ser un Ribera del Duero. Como veis vamos completando el album de esta bodega.
La verdad es que todos los que hemos probado, son vinos que están más que correctos y nunca defraudan, con una buena relación calidad-precio. Quizá ninguno esté entre mis favoritos (exceptuando el Santa Digna rosado) pero todos dan la cara y dejan un agradable comentario.
Ya no recuerdo demasiado bien los matices de este vino pero tenía mucha capa , denso , algo glicérico , en nariz potente y frutal y en boca amplio, carnoso , envolvente y frutal, recordaba a los vinos de Toro.
La etiqueta es bastante extrovertida , simulando un cielo estrellado, inconfundible.
Os recomiendo que lo probéis. Nosotros lo tomamos muy bien de precio en Chicho comparado con lo que he estado investigando en internet (15€ o más) . No sé si os sorprenderá pero no os dejará mal sabor de boca seguro (sobre todo a los amantes de los Toro y no me refiero a la fiesta nacional)
No será el último de Bodegas Torres que probemos.... al Santa Digna Merlot o al Atrium (Penedés) ya les tengo echado el ojo. Os dejo la nota de cata de la bodega
Color cereza picota intenso. Nariz especiada e intensa, con notas de regaliz y pimienta negra sobre una base de fruta madura (moras y cereza ). Entrada en boca muy afrutada, con taninos maduros, persistente y con grasa.
PUBLICADO POR DANI

Finca La Emperatriz Reserva 2001


Este jueves nos reunimos los componentes del club del vino con un doble motivo, probar otro de los vinos que teníamos pendientes ycelebrar el nacimiento de Martín , hijo de Dani y Susana , fieles seguidores de Catalia.
Escogimos este Finca La Emperatriz porque ya nos tenía buen feeling cuando llego, un riojita Reserva 2001 , añada que especialmente nos gusta.
El vino no defrauda, buena capa ya tirando a anaranjado por los bordes y una sorpendente nariz donde se encontraban aromas a caramelo que evolucionaban a toffee, confitura de fruta y un toque ligeramente balsámico (no demasiado) al moverlo. Las maderas bastante ocultas. Nadie apostaría porque era un rioja, pues distaba del patrón clásico de los mismos.
En boca era una gozada, un tanino excelente, sedoso y un paso terso hacia un retronasal persistente y amable. Amplio en su justa medida y muy equilibrado. De esos vinos que son un peligro porque pasan tan suavemente que ni te enteras y ya vas por otro sorbo. Sabor ligeramente dulce que evocaba los aromas y un punto de acidez escondida.
Dimos cuenta de él con gusto acompañando a la tradicional bandeja de embutido (morcón, jamón,cecina, salchichón y chorizo ibérico, lomo y varias clases de quesos) que tuvieron a bien escoger para la ocasión los anfitriones y recientemente padres de nuevo cuño.
Un vino que ronda los 13 € , que está más que recomendable y , en mi modesta opinión, listo para degustar, pues este reserva 2001 está ya bastante evolucionado (aquí difiero de los gurús)
Os dejo la nota de cata de Todovino
Vista: Cereza granate con ribete rubí.
Nariz: Grata complejidad, fruta en sazón, maderas finas, especias dulces (clavo, vainilla, nuez moscada), notas de cacao y pastelería.
Boca: Sabroso, cremoso, pulido, con buen equilibrio, amable, fluido, buena acidez y final con recuerdos de fruta roja y bombón.T
emperatura de servicio: 16º C
Tiempo de conservación: Hasta 2011
PUBLICADO POR DANI

jueves, 16 de octubre de 2008

Casa Chicho



Había oído hablar de esta parrillada argentina aunque no había ido nunca y el otro día hablando con Dani, que sí había cenado aquí alguna que otra vez, nos decidimos.
Me imaginaba el local algo más grande, pero la primera impresión fue buena. Era día entre semana y por lo tanto no hubo problema para conseguir una mesa. La carta tenía un poco de todo: los entrantes que incluían desde provolone, pasando por las empanadillas argentinas, croquetas, etc, varios platos que tenían al pulpo como protagonista en diferentes preparaciones ( salteados, revueltos, cazuelas... ), una extensa lista de ensaladas para acompañar o como plato, carnes, evidentemente sin poder faltar la típica parrillada, algún pescado, platos combinados.... En fin que había muchas posibilidades.

Como íbamos cinco personas decidimos pedir varios platos para compartir y así probar varias opciones. De entrante pedimos un salteado de pulpo con gambas y grelos que fue lo que menos aceptación tuvo de toda la cena. Un par de criollos de excelente calidad, sin nada de grasa( de los que puedes cenar y no levantarte al día siguiente con el sabor aún en la boca) y una ración de mollejas también perfectamente preparadas sobre todo para la gente que tiene problemas con su textura fueron los platos que siguieron. Y para terminar una ración de pollo a la parrilla y otra de secreto ibérico que nos hicieron disfrutar de una cena totalmente carnívora.

El vino que escogimos fue un Ribera del Duero que no habíamos probado a pesar que a Dani y a Toni les sonaba de haberlo visto en algún otro restaurante y que cumplió perfectamente con la cena. Espero que haya algún post comentándolo, su nombre es Celeste.

Al final unos cafetillos, unos chupitos y a dormir... Un fallo, por buscar algo fue la ausencia de patatas fritas acompañando a la carne. Aquí hay que pedirlas por separado, y la verdad es que los platos se ven un poco tristes cuando pides el pollo y traen cuatro trozos desamparados en un plato. Ya sé que en Galicia comemos patatas hasta con piedras, pero aunque sea para rellenar algo más ese plato yo pondría algunas y si al comensal no le llegan pues ya pedirá más. El resto fue muy correcto, con precio para 5 personas de 90€ ( con dos botellas de vino ).

A ver si alguien se anima y nos cuenta algo más si ya lo conoce o si se anima a cenar allí algún día.
PUBLICADO POR ESTHER