martes, 23 de diciembre de 2008

La paella de Roberto

Todos los años por estas fechas quedamos un día para hacer las compras de regalos familiares, con lo cual vamos a un conocido centro comercial, compramos y como premio a nuestro esfuerzo nos regalamos una comida en La Paella de Roberto. Hace un par de meses me sorprendió bastante ver que había dejado su cabañita de madera de Montrove, Oleiros y que se había trasladado a pleno centro de Coruña, a la calle San Andrés.

Así que llegamos con la curiosidad de ver este nuevo local. Nos encontramos el comedor con un aire más moderno que el anterior, mesas cuadradas, paredes decoradas en azul oscuro y grandes sofás rojos que le dan un cierto aire retro.

La carta ha incorporado alguna que otra novedad sobre todo en entrantes y postres. Así, elegimos para compartir el clásico pulpo con langostinos, unas setas a la plancha con rulo de queso de cabra también a la plancha y una tempura de verduras y langostinos, novedad que no quisimos probar y que no nos decepcionó. Luego, y como éramos 6 personas, nos decidimos por fideuá de marisco y paella de Roberto, dos raciones de cada una y que compartimos para probvar un poco de cada. En esta ocasión y aunque la fideuá era de verdad ( es decir con fideos cabellín y no esos mini-macarrones que te ponen por ahí )para mi gusto ganó el arroz, con muy buena sustancia.

De vino elegimos el único Rías Baixas que no habíamos probado de la carta, el Porto-Mar, que realmente ni siquiera habíamos oido hablar de él y que nos sorprendió mucho. A continuación hablamos con el personal del restaurante, porque nuestro amigo Óscar, que vuelve a casa por Navidad, nos trajo una botellita de Mallorca y quería que la abriéramos allí. No nos pusieron ningún problema y ni siqiera nos cobraron el servicio de descorche, con lo cual disfrutamos del Sió Concept.

Hubo quien pidió algún postre, aunque la mayoría tomamos un moscatel llamado Emilin Lustau, que personalmente me arrentí de no haber tomado nuestro conocido Enrique Mendoza.

En resumen, el servicio perfecto, la comida muy bien y el precio correcto ( sobre 32 € por persona ). Aún con todo yo salí un poco desencantada, ya que por muy bien que hayan querido montar el local para mi ha perdido el encanto del otro sitio. Aquella cabaña con gran cantidad de luz natural, mesas redondas mucho más cómodas y confortables que las rectangulares y sobre todo la tranquilidad que reinaba, deja a éste como mucho más bullicioso. Para el que no haya conocido el anterior estoy prácticamente segura que éste puede llegar a gustar a cualquiera, pero yo me quedaré con el otro.

PUBLICADO POR ESTHER

2 comentarios:

Juan dijo...

Esther, tienes razón: a mí también me decepcionó un poco... prefería el otro local aunque estuviera menos céntrico. Los entrantes, bastante normalitos (para mí) y los arroces, un poco caros para lo que se come. Lo dicho, me quedo con el antiguo. FELIZ NAVIDAD!!

Anónimo dijo...

Hoy fuimos a comer al local de San Andrés.
Todo muy rico, pero un poco caro para comer arroz. Pagamos 167 € siendo 5 personas. Tomamos 2 entrantes, 2 arroces para 2 personas, 2 botellas de vino (40 €), 1 botella de agua, pan, 2 postres y 5 cafés (a 1,90 € cada café (carais)).
Además tuvieron un mal detalle. Aparte del típico "pediros una arroz para cuatro en vez de dos para dos personas" (simpre que he ido me han dicho lo mismo), por eso de probar dos distintos, nos trajeron uno de ellos distinto del que habiamos pedido. Se lo aceptamos y no tuvieron la cortesia de invitarnos al café, o en su defecto a un chupito.
Me parece increible que llegaran a invitar a alguien a los Gin Tonics, a menos que seais muy colegas o supieran que erais de Catalia y quisieran quedar bien.
En fin, para lo que pagas, mucho paripé, poca cortesia y comida rica pero bastante cara.